.Cada uno de ellos había creado un infierno para el otro, pese a que se querían.
El hecho de que se quisieran demostraba que el error no residía en ellos,
en su comportamiento o en la inestabilidad de sus sentimientos,
sino en que no congeniaban porque él era fuerte y ella débil.
Pero es precisamente el débil quien tiene que ser fuerte y saber marcharse
cuando el fuerte es demasiado débil para ser capaz de hacerle daño al débil...