siempre está la que tiene como cuatro amores imposibles, no puede dejar de pensar en ellos, típica enamoradiza, pero no concreta, porque o son imposibles de verdad, o es una maquinera y se hace la cabeza con que no le van a dar cabida entonces no activa ni por msn. Pero a la noche los anda siguiendo por todos lados, porque "por ahí la ven y milagrosa, magicamente se le da", una mínima esperanza siempre tiene que haber.
La que se vive peleando con el novio, por una razón o por otra, discute todos los días, y dice: "no listo, esta vez es en serio" y termina volviendo cada vez que lo dice. Es totalmente evidente que cada vez que te diga "está todo mal" mañana va a volver a estar todo bien, porque la relación es un va y viene. No hay que hacerles caso, tiene que ser catástrofe el rompimiento final. A la noche desaparece, y fulanita? y si.. con el novio.
La que le gustan los pibes más grandes, nunca falta. No deja pasar oportunidad, ficha uno y listo, le gusta. A veces puede llegar a sufrirla, porque el pibe tiene mas cancha, y ella es una pendeja, aunque se lleve un año con el flaco. Pero le encantan los mas grandes y no la van a hacer cambiar de opinión. Seguro esta chamuyandoselos.
La que tiene una paciencia con los chicos TREMENDA, no sabemos como hace, pero tiene una paciencia de la puta madre. Puede esperarlos, entenderlos, es algo totalmente anormal.
Y por ultimo, la que tiene MILES atrás y no, no olvida al PELOTUDO. Clásicas, hay muchas así, saben y se dan cuenta que tienen varios atrás, pero siempre va a estar ese pelotudo, ese que la hizo sufrir, que la cagó o lo que sea, pero ella no se lo puede olvidar, y puede estar rechazando un montón de flacos, sólo porque a él no se lo puede olvidar. Terminan, en algunos casos, abrazadas a alguien deprimidas porque "no les da bola" o "no la quiere en serio". Las demás bancandola, a menos que la primera ande fichando a sus amores de la vida, la segunda esté con el novio, la tercera chamuyando con el de 19, entonces queda la de la paciencia, que si no la está utilizando con alguno de sus huesos, la está utilizando con la última boluda y aconsejandola, o diciendole que no esté mal por ese gil. De no ser así, la boluda termina abrazando una botella de tequila, mirando al techo/cielo, pensando en él.

